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Miseria

El otro día ví una entrevista al Presidente de mi empresa, en España, llamado José Vicente de Los Mozos. Era un programa de esos en los que cogen a gente de diferentes estratos y perfiles de la sociedad, más ricos, más pobres, con estrella, estrellados, ..., algo así como unos New Kids on The Block o unas Spice Girls social (con su componente cani, pijo, latino, guarrillo, ...), y les enfrentan a un personaje significativo e/o influyente para la generalidad, en este caso, castellanoleonesa.

El Presidente, en una de las respuestas, en las que le hicieron "mojarse" en torno a los planes de austeridad y ajuste de la empresa (Renault) en España y el mundo, en estos momentos, dijo algo que, de verdad de la buena, me ha hecho reflexionar, más allá de mi secundación con lo que dijo mi Presi... La frase era algo así como "No se debe confundir ser austero con ser miserable... Y nosotros queremos y debemos ser austeros, pero no miserables (...)".

100% de acuerdo.

Reconozco y admiro a las actitudes austeras, cobertoras de las necesidades e incluso un poquito más (escapaditas con sus ahorritos, cenita con su pareja, ...), pero me caen como un patadón en el estómago y detesto profundamente las actitudes (que no las personas) miserables.

De lo primero, hay poco o veo a pocos practicándolas... Quizá no sobresalgan sus protagonistas, como subproducto de su austeridad propiamente llevada a término.

Pero de lo segundo, sí, veo más, sobresalen más, chirrían más, sus protagonistas son verdaderamente penosos y lamentables.

Gente a quienes se les ve venir en pocas citas, en pocos minutos, gente uraña y que no conocen cuánto de profundo es su monedero, porque pocas veces lo rascan y usan, gente lamentable que en cualquier ocasión esperan psicológicamente agazapados, cual animal reptil chupasangres, para clavárte su aguijón absorbedor en menos que canta un gallo, saliéndose de rositas en la división grupal para el pago de unas copas PORQUE ÉL BEBE CERVEZA, que cuesta menos; evadiendo cualquier invitación, puesto que NUNCA SE TERCIA Y NO PEGABA; yéndose antes de una comida, o llegando después, y... UPS, PROPORCIONALMENTE, DA PENA PEDIRLE SU PARTE A SEMEJANTE CORDERO DEGOLLADO...

Creo ser austero... A veces mi mujer me bronquea por ir tan gris al trabajo, animándome a que me vista más guapito, para tener menor apariencia... sí... Y cuando lo hago (como hoy), parece que soy Mister Universo... jejejej... Hasta me lo dice alguno en el trabajo... A veces, con rintintin, claro... Soy a veces demasiado austero... Yes, I do...

Pero no soy miserable, ojo.

Por eso, el otro día, cuando ví a mi Presi diciendo esas palabras, pensé: "Ahí le has dado, Sr. de Los Mozos... Tienes un "Me Gusta" más...".

Siempre en mis arrebatos de indignación y arreglo de mundo, cuando sale este tema, hablo de que habría que machacar (claro, no literalmente, sino críticamente) a la gentuza miserable que muchas áreas de este mundo llenan.

Pero la peor miseria es la del corazón: gente que no es capaz de abrir su cartera de sentimientos ni simpatías, ni siquiera de buena educación, gentuza que brilla por la ausencia cuando de algo cualitativamente humano se trata, gentuza que siempre tiene el embudo para chupar siempre a su favor, gente que actúa como putos agujeros negros, que por no tener para dar, no tienen ni luz, porque hasta ella se la quedan, por culpa de tanto acaparar bienes para nada, para rapiñear...

Tengo ejemplos de los miserables y de los austeros. Incluso de los ejemplarmente adorables y de alta calidad y cualidad humana; o, al menos, en mi mayor o menor conocimiento, es lo que sospecho o he podido corroborar... En mi trabajo, en mis amistades, en mi familia... Se les ve...

Brillan.

Si tienes frío (como me decían el otro día, en una comida), no te acerques al brasero y, cuando ya no puedas más de las tiriteras, lo enciendas... Ponlo del tirón, cojones... No seas miserable...

Pues eso...

En fin, Las Cosas...

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