Me parece un poco raro, pero lo hago, sin querer, ni poder controlarme, habitualmente, cuando me quedo embobado con algún paisaje o algún edificio o escena que me gusta, que me embauca: como si me transformase en una especie de cámara incorporada en una de esas motos de circo que giran endiabladamente dentro de una jaula en forma de cáscara de esfera, empiezo a verlo todo, imaginariamente desde todos los ángulos
Es una sensación muy rarita (jejeje) pero que, mentalemnte, es muy divertida; creo que es el segundo o tercer ejercicio de los dos o tres que practico, pero, muy muy divertido.
Recuerdo ciertos conciertos en los que lo he sentido (Pastora Soler, Gun, ...), paisajes (Cabo de San Vicente, Playa de La Bota, ...), lugares (Discoteca Rio, American Show, ...) y un sinfin de lugares en los que cambiar de perspectiva siempre, siempre es enriquecedor...
Me pasa por ser tan mirón, por ser preguntón, por hablarle a las piedras y preguntarles por qué lo son, por las ganas que tengo de poder expresar lo que veo, quizá desde mi prisma, más tocado que ojú...
Salvando las evidentes distancias (yo soy un mierdecilla), me quedé fascinado con la forma de interpretar la realidad de ese pintor que se apellidaba Miró, cuyos cuadros han quedado expuestos a los olores que el Sr. Roca generaba en el Sr. Roca.
Durante una etapa oscursa de mi vida, con tiempo en que pensar, me empecé a ilusionar con entender cosas que nunca entendí: Miró era una de ellas... Med alquilé un DVD en la Biblioteca pública de mi barrio, me saqué un libro de alquiler... Digamos que cogí aire y buceé un poquito y sin snorkel en la vida de Miró, en su obra, su semblanza...
Vaya tipo verdaderamente sorprendente; ese que yo pensaba que se había quedado con el personal potando pinturuchas en lienzos y demás superficies a gogó y descojonándose luego en su kely tras cobrar los billetazos era realmente un señor que lo había pasado mal en una época de su vida por no saber o costarle encajar su personal perspectiva DE TODO con su propia existencia... Pero lo consiguió...
La cosa es que me sentí identificado con Miró (cuelvo a decir, Salvando las evidentes distancias); suelo ver las cosas de otra manera.
Creo que eso, en mí, en los demás, en todos, es lo que nos hace grandes a cada uno... El definirnos en nuestra soledad (no gritándolo cada dos por tres), pero desde el autoentendimiento... Previo conocimiento propio, perdón propio, crítica propia, ...
Me gusta esa imagen cienes y cienes de veces repetida por El Intermedio, de Ortega Cano, diciendo en un ataque de ira "¡¡Déjeme en paz!! ¡¡Déjeme vivir!!".
Pues eso... Cada loco con su tema.
Recuerdo, con 15-16 años, hormonado (claro), y cuando salíamos a la Fábrica de Colores, que muchas veces hablábamos mis amigos y yo de el culazo de aquella, de las supertetas de la otra, de la fama de tal o cual que tenía la de más allá, mientras bailábamos Snap o Londonbeat... Siempre, cuando yo decía "Tios, es que tiene un pelazo...".
Cóme me ponen los pelazos.
Cada cual con su tema, cojones.
Let it flow, dicen las En Vogue.
Let it flow...
Total, que me pregunto que uno como yo se inventaría lo del espejito en la puntera del zapato para verle las entretelas a la Jessi: es cuestión de perspectivas.
Otra amiga mía, que es psicóloga, me decía que era muy importante tener en cuenta que la realidad, el exterior, lo que nos influye, los objetos y las personas, podemos asemejarlos a una escultura; pongamos por ejemplo, La Piedad de Miguel Ángel; no hay ángulo que permita verla igual, con todos sus matices, sus sombras, sus pliegues, su delicadeza, su genialidad, ... Pero es la misma escultura...
¿Por qué va a ser peor mi perspectiva que la tuya, si la puta cosa es la misma?
Pues eso.
Me he perdido...
No sé ni de qué narices estaba hablando, pero me he quedado más agusto que ojú...
Aprovecho, aunque no tenga nada que ver, este maravilloso lugar/escupidera que me brinda Google, para desearos a todos, felices días de Navidad y que 2012+1 sea bonito... Más que 2012.
Besos a todos y cuidado cuando me besáis, que, mentalmente os estoy viendo por detrás... taparos el tanguita, chicas, que por más morbito que dé, no deja de ser una prenda para tapar el culete, coño.
Como decía mi amigo Bosco, cuando, decidiendo qué haríamos él, Carlos y yo, a las puertas del Camping de El Puerto, viendo venir hacia afuera una jamelga de infarto... "Tios, no os olvidéis que esa tía también caga"...
A ver cómo carajo titulo este post...
En fin, Las Cosas...
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