Recuerdo aquella época gloriosa en la que uno decía EUROPA y tenía la sensación de hablar de algo así como la Tierra Prometida.
Sin ir más lejos, recuerdo cómo esa promesa se hizo más prometedora aún cuando el gurú que fuera nos cambió el nombre de aquella Tierra Prometida de "CEE" a "UE".
Ilusos como yo nos dejamos fascinar por ese giro desde el puto dinero ("CEE") hacia la esperanza humana ("UE").
Ilusos como yo vimos guay que crearan el primigenio ECU.
Moneducha que degeneró en la Asquerosidad actual a la que llamamos EURO.
Ilusos como yo vimos a Bono (U2) encumbrado en el vértice más alto de la más alta de las estrellas de las (sólo) 12 de estas líneas poligonales cerradas y doradas que, sobre fondo azul, formaban la bandera de nuestro sueño.
Zooropa...
Qué pena, en qué ha quedado todo.
En un mojón pinchado en un palo.
Es vergonzoso.
El niño de la foto de este post no es más que un icono de lo despiadada y vil que es esta maquinaria sin sentido en la que todos nos montamos hace años, formando parte de un selecto club.
Decadencia máxima y vergüenza máxima.
Bochorno y sonrojo ante lo doloroso e injusto que te impacta por nacer tres o cuatro meridianos más allá o acá.
De verdad que me entran ganas de llorar al ver los putos telediarios.
Las mareas de gente vagando, en el frío, en el mar.
Los crucificados, los violados, los torturados.
Niños sin infancia.
Vida de mierda para tantos millones de personas.
¿Qué hace uno? ¿Tan pequeño? ¿Tan iluso?
Le entran a uno ganas de dormirse un rato, parar de contar...
O mejor, le entran a uno ganas de contar, pero saltarse estos números que estamos viendo...
O sea, le entran a uno ganas de contar así:
"Uno, dos, tres, ... ... ... ... Catorce"
A ver si esto ya ha pasado y cambia del quince o así en adelante...
Qué asco.
En fin, Las Cosas...
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