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Corazón que no siente

Es curioso el poder de atracción que se puede generar en la sociedad actual hacia la cosa más absurda y banal.

Pasto, como a veces, de esa fuerza similar a la de un agujero negro, me ví ayer sumido por esa atracción que produce en mí todo lo que rodea a la fallida restauración del Ecce Homo de Borja, esa localidad española que, desde hace poco meses, existe en nuestra geografía.

La lástima fue que, tras aguantar múltiples pausas publicitarias y debates en torno a cosas que me interesaban más y menos, a eso de la 01:20, el presentador hizo la entradilla final al tema que me tenía en vilo desde las 23:00: la entrevista, en exclusiva, de la gran restauradora. Con la mala suerte de que ese fué el justo momento en que la señal de TeleCinco, como habitualmente pasa en Matalascañas, por las noches, se perdió en el Océano, para culturizar a Neptuno y sus criaturas submarinas... Me quedé sin Ecce Homo, sin entrevista, sin carcajadas a deshoras, en fin, sin el opio que, a veces, como gran parte de la sociedad, consumo.

Soy uno más de esos a quien le da la sensación de que, como por arte de magia, salen noticias, bulos, chorradas inmensas, tonterías, imbecilidades sin peso alguno, perfectamente orquestadas, para que miremos a otro lado, ese en que no están el paro, la crisis, la decadencia del sistema despiadado que el dólar generó, ...

Preferimos no verlo, en general...

Mola más ver lo que, ahora mismo, tengo a mi lado: VOGUE Complementos, primavera verano 2012. Oleada de tacones, plexiglás, bolsos, lujo, ... ¿? Normal, ves la página 19, con el sugerente anuncio de GIOSEPPO (www.gioseppo.com), con el eslogan "Have a nice day" y... Cierras los ojos y te metes en el anuncio: chico guapo y joven, con gesto de duda, detrás de la puerta de madera añil, de un improvisado vestuario, con pañuelo en la frente y botines, ambos con la bandera de las estrellas y las barras estampada... Afuera del vestuario, como esperándole, dos chicas que le cortan el hipo, en bañador, con lazitos en el pelo, asiendo entre ambas un salvavidas con forma de corazón, pidiendo guerra; o esperando a que el dudoso chico salga a declarársela... No sabrías en qué personaje te embutirías... Abres los ojos.

Hola, realidad.

Normal, no vas a llegar a tu casita, despues de tu diita de trabajo, y te vas a tragar un peñazo de descusión sobre la crisis, la derecha, la izquierda, la prima, el riesgo...

Quieres evasión, quieres opio...

No digo que quieras TeleCinco, que igual también, ¿por qué no?; quieres evasión; rápida, empaquetada, aquí, ahora, a la carta.

Se acabo esperar a lo bueno, se acabaron los viernes por la noche, con los padres, a que empiece el Un, dos, tres, en familia.

Hoy los críos lo verían en su PSP, en su cuarto, a la carta, en versión core, bajada de MegaUpload; y mientras duermen, papito y mamita, para ir mañana, a desvencijarse un poquito más en ese sitio al que llaman trabajo, en donde les pagan con 3 meses de retraso los 900 euros de mierda al mes por dejarse el lomo 12 horas al día...

El Ecce Homo ha ayudado, como icono de Jesús que es, a darnos paz.

Y sus Homó-logos, igual: han ayudado a no pensar.

Como dice mi madre: mientras vas y vienes, no haces otra cosa... Pues lo mismo, mientras hablas del Ecce Homo, de la tía esa de Yébenes, del Barça-Madrid, de Apple, de Google Play, no te detienes a ver lo que de verdad hay... Se llama Inercia.

Así, es más fácil sobrellevarlo todo...

Gracias, Ecce Homo...

¡¡Ecce Homo, oé!!

En fin, Las Cosas...

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