Vistas de página en total
Reina Mora
Había un bar en el Arenal que se llamaba Ícaro.
Tenía una pantalla de plasma que sería de las primeras que saldrían al mercado; grande como ella sola, servía de lumbrea quienes se amaban bajo ella, entre bailes y copas, a veces con un vídeo de Martika entre las proyecciones que la MTV, la VIVA o la VH1 hacían.
Estaba pintado de estuco.
Estuco rojizo, áspero.
Era algo tribal.
Como ella.
La conocí en el Cambio de agujas y la veía en Ícaro.
Era tribal, oscura... Era Mora.
A veces miraba desde sus ojos, hiperpoderosos, encaramados en el erotismo más grande.
Reinaba su haz... Era Reina.
Una Reina Mora...
En fin, Las Cosas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario