Mira que Renault me ha dado.
Y tanto que me ha dado.
Yo también le he dado y pienso seguir haciéndolo, la verdad, durante muchos años... Si queremos los dos, claro, como en los matrimonios...
Pero no es hoy el caso de lo que yo le he dado, sino de lo que me ha dado a mí.
Recuerdo cuando salió al mercado el Scenic II, estando yo, creo recordar, aún con el proyecto fin de carrera... Me enamoré del corto, de color azul otomano (nombre que supe después), con techito de cristal y llantas...
Lo tengo hoy día, ya con 8 añitos, como un campeón (Sagres, Oporto, Suances, Sagres, Gredos, Valladolid, Sagres, El Rocío, Camping de Quarteira, Sagres, ..., son destinos a los que me ha llevado hasta ahora).
Me da trabajo Renault, que hoy en día es un bien preciadísimo: trabajo mucho, sí, y lo hago sintiéndome bien (todos tenemos "nuestros días, claro...").
Me da compañeros fantásticos, Manuel, Kiko, Fede, David, ...
Me da un idioma, el francés, cuyas clases me pagó...
Me da asistencia y cobertura médicas, en el caso de necesidad (que la tuve)...
Me da confianza en mi persona, que percibo.
Me da...
...
Pero hay una cosa que me ha dado sin saberlo y que cada vez que disfruto no puedo dejar de pensar en mi empresa: hay un niño, Leo, en mi urbanización de mi playa (El Portil), cuyos padres (residentes en Francia), vienen cada verano a España...
Yo, que le hablo a las piedras, he sabido de él, y de su hermana (Lilú - te cagas con el nombre... -), y, sin explicarle el por qué, me dirijo a él (de 6 años) en su lengua habitual (francés), y me pego una parrafada infantiloide&francesa en la pisci, entre chapoteos, cocacolas sin y cruzcampos.
Hoy, un año más, después, al verme y reconocerme, me ha buscado, se ha enfrentado a mí, y, tras el añito que ha pasado, acercándole vitalmente a la adolescencia, ha espetado... " BONJOUR, MONSIEUR"...
Eso es otra cosita más que me ha dado Renault...
Me está mereciendo mucho la pena, ¿no?
Estoy seguro de que sí.
En fin, Las Cosas...
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