La verdad es que no es fácil la vida en este paraje.
Desde que tengo uso de razón, mi vida sólo se ve sorprendida por las inequívocas presencias de estas imágenes:
- Sinfin de coches las noches de domingos de verano, volviendo de la playa,
- Devotos al otro lado de la marisma, acarreando a la virgen esa,
- Fisgones montados en minibuses-todoterrenos,
- Furtivos,
- ...
Pero la que me trae por la calle de la amargura es esta:
Pretenden que use esa mierda de madera que me han puesto para sortear esa carretera.Estos almonteños, ¿qué coño se creen? Paso de pasar por ahí. Es como recochineo, ya.
De modo que el único coleguita que me quedaba en este puto coto de los cojones era el jipi de la torre esa de los huevos, esa de hierro pintada de verde... Y van y lo quitan de ahí encima, para que se vaya a coger fresas con las rumanas (a ponerse malo, vamos, con tanta tía).
Y me dejan aquí mas tirao que una puta coliila.
Y ahora quieren que pase por ese puto puente por huevos y encima vea el hogar abandonado... de mi colega el de la torre.
Me niego, no soy ninguna rata inmunda y roedora de las cloacas neoyorquinas, adocenadas como por Hammelin cuando los jipis del Ayto. limpia las cloacas de NY.
Soy un jodido felino del carajo.
Me niego; me la voy a jugar a escaparme de este claustrofóbico y rociero lugar.
Sólo deseo que quiten del pinar a esos dos vestigios del puto despropósito humano, como son ese puente de mierda y esa torre de despojo.
En fin, Las Cosas...

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